Somos un país donde se editan miles de libros y revistas cada año, y sin embargo, lo cierto es que se lee poco, y al tiempo somos uno de los países europeos donde meno
s tiempo se dedica a la lectura. ¿Paradójico? Quizás, pero seguro que tiene una explicación.
Por otra parte, el libro electrónico, va conquistando lugares, relegando al libro de papel a posiciones rezagadas. Pero nos preguntaremos… ¿Que más da el soporte si lo importante es que la gente lea? También es cierto.
Lo de preferir el libro en papel, que tiene muchos partidarios, es una cuestión de gustos. El tacto del papel, incluso el olor a editorial, a tinta, la tradición y otras varias cosas, son los argumentos de los «papeleros». Por otra parte, el precio, el peso, el espacio ahorrado en la biblioteca, la portabilidad, el tamaño y otras mejoras, son los argumentos de los «electrónicos».
Veamos lo que opinan nuestros lectores…